Las pruebas lunáticas son en el templo mental.

Manténganse siempre listos, preparados para ver
Como nace de nuevo el sol
Las palmas firmes y planas,
Para aplastar bichos que te quieran picar.
Llevamos días sin encontrarnos
Con arañas de cristal negro
Dejaron de alimentarse de las ideas caídas
De los tontos que no se mueven por volar.
Y en los huecos de las balas calientes recién disparadas
El cazador encuentra la verdad que aun no desaparece.
Y el tiempo que se oxida, brota y se arrastra
Hasta mis sabanas todas mojadas, llenas de calurosas
Despedidas y contorsionados sueños de fiebre
El tiempo que es como elástica telaraña
Nunca se termina, eclipsa mi memoria
Se suicidan mis ganas de intentar
Más ocupado estoy en seguir viendo los fuegos artificiales
Que provocan con su último suspiro.
Lo puedo ver en tu ojo, lleno de moras
Es fácil ver que solo te quieres fundir y derretir
Que tu cabeza se caiga y tu cuerpo solo sea extensiones
Calidas que me puedan tocar,
Para desaparecer y aparecer.
Con mi cara bautizada cantando gárgaras
A cualquiera que pase en número par.
Que más me quieren mostrar si lo he visto todo
Y lo tengo todo en este pedazo de hipnosis mediático,
Si no fuera por la coincidencia
Estaría parloteando todo el día solo en un trance apocalíptico.
Creyendo que todo cambia fuera de la ventana
Mandando descargas eléctricas cerebrales a la
Gran Antena Madre
Marcando territorio en cada espacio de persecución.
Las señales nunca llegaron
No hay antena
No hay electricidad
No hay persecución.
Porque las nubes negras no son el cuadro
Yo soy el cielo
Y en mi cabeza hay tormentas
Pero sigo siendo azul
Y en las pruebas nadie gana
Todo se cae y se rompe el florero
Se refriega y lija el pensamiento
Aflojado el pensamiento
Discreto el puño sin control
Y el barco a vapor recorre toda la
Central hasta llegar al cruce de los seis
Sentidos con los que te toco.
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